Acompañamiento para familias que decidieron educar en casa

Este espacio está pensado para familias que ya tomaron la decisión de educar a sus hijos fuera del sistema escolar y quieren sostener ese rumbo con más claridad, tranquilidad y criterio.

Muchas familias llegan a esta etapa bien informadas. Han leído, investigado, comparado enfoques y, aun así, en el día a día aparecen dudas distintas:
- ¿Cómo sostengo esta decisión en el tiempo?
- ¿Cómo puedo responder a las opiniones externas sin perder seguridad?
- ¿Cómo sé si voy bien sin exigirme perfección?
Estas preguntas no indican que algo esté mal. Son la prueba de que el homeschooling dejó de ser una idea hipotética y ahora es algo que viven día a día.
El acompañamiento es un espacio continuo donde puedes pensar tus decisiones con calma,
poner en palabras tus dudas y construir un criterio propio para mantenerte educando en casa sin perder la cordura.
No se trata de que alguien te diga qué hacer. Se trata de:
- Ordenar ideas
- Aligerar la carga emocional
- Afianzar la confianza en tus decisiones
- Saber que no estás improvisando sola
Acompañar no es dirigir. Es caminar un tramo juntas, con alguien a tu lado que ya recorrió tu mismo camino.

Este acompañamiento suele servir a familias que:
- Ya decidieron educar en casa
- Valoran pensar antes de reaccionar
- Buscan claridad más que recetas
- Entienden que educar es un proceso largo
No es el espacio adecuado si:
- Apenas estás explorando opciones
- Buscas soluciones rápidas
- Esperas que alguien te diga exactamente qué hacer
- No estás en un momento de compromiso con el proceso
Ninguna de estas posturas es mejor que otra.
Solo corresponden a momentos distintos del camino.

¿Cómo se vive el acompañamiento?
El acompañamiento se vive a través de encuentros grupales en vivo, espacios de conversación y preguntas, acompañamiento cercano en momentos de duda, acceso a materiales y recursos grabados.
El ritmo está pensado para la vida real de las familias, especialmente de madres con niños pequeños, donde los imprevistos son parte del día a día.
No tienes que estar en todo. No tienes que hacerlo perfecto, porque este espacio está para acompañarte, no para exigirte.

Duración y compromiso
El acompañamiento funciona con una membresía mensual con una permanencia mínima de tres meses.
Este tiempo permite que el proceso tenga continuidad, que las conversaciones maduren y que no tomes decisiones desde la urgencia.
Muchas familias descubren que, con el tiempo, necesitan menos acompañamiento continuo y vuelven solo en momentos puntuales. Eso también es parte de un camino sano.
inversión
Funciona como una membresía con pago mensual
Este valor no corresponde a la cantidad de contenidos, sino al tipo de acompañamiento, la experiencia acumulada y el cuidado del espacio.
El acompañamiento no es para todos. Y eso está bien
USD 69 mensualidad
Si este no es tu momento, puedes explorar los recursos disponibles
