Unschooling: la libertad de vivir como si el colegio no existiera

 

Cada vez es menos desconocido el homeschooling, pero debido a que lo escuchamos con ese nombre, que se puede traducir como "escuela en casa", muchas personas se imaginan que se trata de eso: traer la escuela a la casa, con la ventaja de dejar por fuera todo eso que no nos gustaba del colegio y que no repetiremos con nuestros hijos cuando los estemos educando en el hogar. Valga aclarar que a cada familia le disgusta algo diferente: los horarios, las tareas, el bajo nivel académico, el exceso de exigencia, la falta de atención personalizada, el matoneo, los altos costos, etc.

Sin embargo, el homeschooling o educación en casa (o en familia como me gusta más decir) puede tener tan poco que ver con los esquemas escolares como la familia quiera o sea capaz de aceptar, dentro de la incertidumbre que habrá que transitar en ese caso. Si deciden o logran llegar a vivir como si el colegio no existiera entonces esa forma de vivir y de educar se llama Unschooling, que traducido al español podría ser "sin escuela".

Esto no es nuevo, en las fantasías más secretas de millones de niños alrededor del mundo la idea siempre ha existido: ¿cómo sería vivir en vacaciones permanentes, sin tener que ir al colegio durante la mayor parte del día de la mayor parte del año por 12 años de su infancia? ¿quién no soñó con esto y se sintió culpable, quizás incluso pensando que le podría salir orejas de burro como a Pinocho y sus amigos?

Quienes hemos tenido el privilegio de observar a los niños aprender en libertad, podemos confirmar las teorías de unos pocos académicos que ya lo sopechaban: el aprendizaje sin imposiciones, permitiendo a quien aprende decidir los intereses, los ritmos, los tiempos y la profundidad del aprendizaje, es mucho más significativo y más real que lo que sucede dentro de las aulas, que llamamos aprendizaje pero no lo es.

Para que el aprendizaje ocurra no se necesitan currículos, unidades de estudio, horarios establecidos por otros, evaluaciones, estar en un gupo con mas inidviduos de la misma edad, la supervisión de un adulto en el rol de "autoridad", un maestro que lo sabe todo y que enseñe a los que no saben nada, separar a los niños de los padres. Así se aprende en el Unschooling, y de paso se crece, se cría, se fortalecen las familias y los resultados son personas autónomas, que nunca perdieron la curiosidad ni el gusto por aprender, que están seguros de poder aprender siempre lo que quieran o necesiten aprender, capaces de buscar y diseñar sus caminos de aprendizaje y su propia educación.

A los principales autores del Unschooling hay que leerlos en inglés: John Holt, Sandra Dodd, Dayna Martin, Pam Larichia, Joyce Fetteroll. Pero poco a poco aparecen voces en español, a las que hay que seguir y alentar, para que la idea de la libertad se siga instalando en más y más familias para el beneficio y la felicidad de muchos más niños.